La diferencia de niveles quedó clara sobre el ring. Jake Paul no pudo superar la pegada ni la experiencia del ex campeón mundial pesado Anthony Joshua, quien se impuso por nocaut técnico en el sexto asalto en una pelea pactada a ocho rounds, celebrada este viernes 19 de diciembre en el Kaseya Center de Miami y transmitida por Netflix.
El combate se detuvo al 1:31 del sexto episodio, luego de que el réferi interviniera tras una serie de derribos que dejaron sin margen de recuperación al estadounidense, quien visitó la lona cuatro veces entre el quinto y sexto round.
DOMINIO PROGRESIVO Y FINAL CONTUNDENTE
Desde el inicio, la diferencia física y técnica fue evidente. Joshua, con mayor alcance, potencia y experiencia en campeonatos mundiales, presionó de forma constante a Paul, quien optó por una estrategia defensiva para intentar alargar la pelea.
Aunque el británico reconoció que no fue su mejor actuación, el desgaste terminó por pasar factura al influencer convertido en boxeador profesional. En los rounds finales, Joshua soltó combinaciones más claras, conectando golpes decisivos al cuerpo y al rostro hasta forzar la detención.
Las estadísticas reflejan el dominio: Joshua conectó 48 de 146 golpes, con especial contundencia en los dos últimos asaltos, mientras que Paul apenas logró 16 impactos efectivos, sin conectar uno solo en el sexto round.
CON RESPETO, PERO SIN DUDAS
Tras la pelea, Joshua reconoció el valor de su rival por aceptar el reto, pero dejó claro que el resultado era cuestión de tiempo.
Paul, por su parte, aceptó la derrota sin dramatismo, incluso revelando que el golpe final le provocó una fractura en la mandíbula, aunque aseguró que continuará su carrera boxística y que buscará combates en divisiones más acordes a su peso.
Con esta victoria, Joshua mejora su récord a 29-4, con 26 nocauts, regresando al triunfo tras más de un año de inactividad, mientras que Paul queda con marca de 12-2.
¿Y AHORA QUÉ SIGUE?
El triunfo vuelve a colocar a Anthony Joshua en el radar de los grandes escenarios del peso pesado, incluso reavivando la conversación sobre un posible enfrentamiento con Tyson Fury.
Para Jake Paul, la pelea deja una lección clara: en el boxeo profesional, los niveles existen, y el salto al peso pesado de élite cobra factura.